Cuidar a un familiar postrado o con movilidad reducida implica levantarlo y moverlo varias veces al día: para bañarlo, cambiarlo de posición o trasladarlo a una silla. Hecho sin el equipo o la técnica correcta, esto es una de las causas más comunes de lesiones de espalda en cuidadores. Aquí algunos puntos clave para evitarlo.

1. Evita cargar el peso completo con tu espalda

El error más común es inclinarse hacia adelante y levantar con la espalda en lugar de las piernas. Si el paciente pesa más de 15-20 kg y no puede colaborar con su propio movimiento, cargarlo manualmente de forma regular es un riesgo real de lesión, incluso para cuidadores jóvenes y en buena condición física.

2. Usa el equipo adecuado según la situación

3. Si el paciente conserva movilidad parcial

Anímalo a colaborar con el movimiento que pueda: apoyarse en un reposabrazos, girar el tronco, o sostenerse con las manos. Esto no solo reduce tu esfuerzo físico, también ayuda a mantener su fuerza y autonomía.

4. Cuida tu propia postura al operar el equipo

Aun usando una grúa, mantén la espalda recta al empujarla, dobla las rodillas si necesitas agacharte para ajustar el arnés, y evita giros bruscos del tronco con el paciente ya suspendido.

Cuándo es momento de invertir en un equipo

Si notas dolor de espalda recurrente, o el traslado del paciente se ha vuelto físicamente difícil, es momento de considerar una grúa o silla de transferencia. Te recomendamos leer nuestra guía para elegir la grúa correcta según el caso.