Las dos grúas para pacientes más usadas en cuidado domiciliario son la eléctrica automática y la hidráulica manual. Ambas cumplen la misma función —elevar y trasladar al paciente con seguridad— pero se diferencian en cómo se operan, su precio y el esfuerzo físico que requieren del cuidador.
Grúa eléctrica automática
- Eleva y baja al paciente con un motor eléctrico (24V), controlado con un mando de botones.
- Rango de elevación de 90 a 174 cm, capacidad máxima 185 kg.
- Prácticamente no requiere fuerza física del cuidador: ideal para uso diario o varias veces al día.
- Funciona con batería recargable; conviene tener un cargador de respaldo si el uso es muy frecuente.
- Precio de venta más alto que la hidráulica, pero se amortiza rápido si el uso es diario.
Grúa hidráulica manual
- Se eleva accionando una palanca de bombeo hidráulico; bajar al paciente es gradual y controlado.
- Base ajustable de 61.9 a 80 cm, altura de 78 a 174 cm, misma capacidad máxima de 185 kg.
- Requiere algo de fuerza en brazos del cuidador, aunque el sistema hidráulico reduce el esfuerzo comparado con levantar al paciente manualmente.
- Estructura ligera (43 kg), fácil de desmontar y transportar.
- Precio de compra considerablemente menor que la eléctrica.
Entonces, ¿cuál elegir?
Si el traslado se hace varias veces al día, o el cuidador es una persona mayor o con capacidad física limitada, la grúa eléctrica es la inversión que más cuida tanto al paciente como al cuidador. Si el uso es ocasional, hay más de una persona disponible para operarla, o el presupuesto es una limitante, la grúa hidráulica manual sigue siendo una opción segura y confiable.
En ambos casos, te recomendamos confirmar el peso del paciente y probar el equipo antes de decidir. Si no estás seguro, cuéntanos tu situación y te ayudamos a elegir sin costo.
